miércoles, 26 de julio de 2017

Futuros recuerdos

Ahora que estoy aquí, añoro
ayer
cuando con los ojos cerrados
bajo el mar
imaginaba días como los de hoy
añorando el ayer.


domingo, 23 de julio de 2017

Rap de un cuarentón ¿De qué hablan los nuevos cantautores?

Poetas trileros, tuiteros hablando de sexo,
milenians,
mileuristas, pasando de separatistas
y de naciones
mejor haciendo canciones
alineados en su clase
anticapis o cristianos de base
contando su pena
mirando vacía la nevera
y de vez en cuando
escribiendo al amor y a la primavera
leen a Gonzalez
a Garcia Montero
y a Gil de Biezma
no les parece mal
la poesía generacional
pero si que les dicten los temas
que les digan
si aun merece la pena
rimar y hablar
en verso de besos;
mujeres que hablan de follar
de cómo se corren,
de cómo lloran cuando les joden
por detrás
(y ahora no hablo de follar)
sino de tener que luchar
contra el techo de cristal
de las nominas en relación a su pectoral
y a su trasero.
Ya esta bien de aguantar
a tanto hijo puta machista
con cara de subnormal,
y mientras la cuenta corriente a cero
la cuenta de tuiter quemada
reventada de te quieros
solidarios
140 caracteres revolucionarios
incendiarios
versos de goma dos y gasolina
esto no termina
en la nube
hay que lanzarlo más lejos
rimando los lamentos
de la clase engañada
(discuto que sea la más formada)
sí la más cabreada
renunciando a ser ovejas obedientes
aguantar a meapilas como yo
de verbo disciplente
haciéndoles trabajar
mejor como hormigas que como cigarras
amputándonos las garras
porque todo es eventual, chaval
y gasto variable
pero no me hables
de recursos como si fueran humanos
háblame de la gente que usa las manos
manos que trastean
que teclean
que escriben ripios
en publicaciones
que malvenden en librerías
que no editan ni los de Frida ediciones.

Y aun se preguntan perplejos
pendejos,
de qué hablarán ahora
los putos cantautores.


sábado, 22 de julio de 2017

Un soneto de desamor.

Tu me maldices cada primavera
cuando te prometo versos estivales
que rehagan con pecios y retales
las rimas asonantes de un día cualquiera.

Ya no crees en promesas zalameras
me comentas, ni en ripios tan triviales
que enviuden tantas noches conyugales
con palabras y mentiras pasajeras.

Añoras espacios, silencios de luna
vacíos de mares, rellenos de tiempo
el breve recuerdo que mi voz acuna

del viejo relato convertido en cuento
de una vida entera dormido en tu cuna
reescrita de nuevo con otro argumento

jueves, 20 de julio de 2017

Tuiteo

He dejado esparcidas 140 letras
por los caminos
que me conducen a tu olvido.

lunes, 17 de julio de 2017

Fue en Brasil en una ciudad cualquiera

Era una noche calida
un diecisiete de julio
de una ciudad cualquiera,
en la mesa unas cuartillas vacias
y una jarra fria de cerveza
la soledad del lobby apagado
de un hotel de primera.
Se oia Caetano afuera.

Empezamos una conversación neutra
de esas con palabras encontradas
y miradas perdidas sin respuesta.

Mientras Marisa Monte
cantaba su infinito particular,
ella pedía otra cerveza.

Nos turnamos ratos largos de hablar
con otros de escucha lenta
el bar se llamaba Devagarinho
y entre sombras
nos adivinamos, quizás  nos soñamos
mientras Toquinho
tocaba dulce Acuarela.

Los dos estábamos en escala
aquella noche en aquella ciudad cualquiera
ella se marchaba a Manaos
yo regresaba de vuelta
y nos contamos nuestros miedos
yy nuestras dudas
hasta las cuatro y media.
Nos acompañamos justo hasta la puerta
pero no dijimos nada de follar
para no mandar aquella noche
a la mierda.

Nos dejamos nuestros correos
con la encomienda
de enviarnos un poema
justo dentro de diez años
cuando ya tuvieramos bien cumplidos
los cuarenta
y casi vacía la maleta.



martes, 11 de julio de 2017

Aquellas noches de verano

Dónde apoyar la sombra de lo que fuimos
dónde las terrazas
de medioagosto
en verano,
dónde las conversaciones lentas
de media luna
demorando los besos
sin madrugada.
Recopilar mentiras y esperanzas
darle argumento a los días lentos
escribir, escribir prosas y poemas
amores sin membrete
remites sin carta.


viernes, 7 de julio de 2017

Arrebujar, pleamar y destemplado.

Demasiado a menudo agoto las palabras
de mi inventario
de versos. Todas me parecen demasiado
usadas, como arrebujar
pleamar o destemplado.

Demasiado a menudo escribiría
desvarios abiertos con nombres y apellidos
para desvelar secretos
de las personas que se empeñan
en destemplarme cuando arrebujado
me viene a la boca
un pleamar de cuentos.